Trabajadores mineros y ciudadanos realizaron una marcha pacífica en el municipio de Taxco de Alarcón para exigir justicia por los mineros asesinados, entre ellos el geólogo taxqueño José Manuel Castañeda Hernández, quien fue localizado sin vida en una fosa clandestina en Sinaloa, tras haber sido privado de la libertad junto con otros compañeros por sujetos armados.
La movilización fue encabezada por integrantes de la Sección XVII del Sindicato Nacional de Mineros, quienes partieron del Monumento al Minero y recorrieron las principales calles hasta llegar al zócalo de la ciudad. Durante el trayecto, los participantes portaron cascos mineros y pancartas con consignas para exigir justicia por sus compañeros fallecidos.
Al arribar a la plaza principal, los manifestantes formaron una cruz con cascos mineros y realizaron un pase de lista simbólico en memoria de las víctimas. También se reconoció la solidaridad de trabajadores de distintos estados del país, entre ellos Chihuahua, Durango, Zacatecas, Guanajuato, Guerrero y la Ciudad de México, quienes se sumaron de manera presencial y virtual a la protesta.
En su mensaje, el secretario general de la Sección 17 del sindicato minero en Taxco, Roberto Hernández Mojica, señaló que el sector minero ha sido uno de los más afectados por la violencia en el país. “¿Cómo nos pagan? Asesinándolos. Ya no queremos eso, queremos justicia”, expresó.
El dirigente sindical lamentó particularmente el caso del geólogo José Manuel Castañeda, de quien dijo salió de su tierra con la esperanza de ofrecer un mejor sustento a su familia. “No queremos más mineros asesinados”, enfatizó.
Durante el acto, los participantes plantearon cinco demandas principales: que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, escuche directamente a familiares y compañeros de las víctimas; que las empresas mineras otorguen pensión vitalicia a las viudas y becas educativas para los hijos hasta nivel licenciatura; que los tres órdenes de gobierno refuercen la seguridad en zonas de riesgo; que se garantice equipo adecuado en las minas; y que en regiones con mayor violencia se establezcan compensaciones económicas y seguros de vida al cien por ciento.
La movilización concluyó con un llamado a mantener la unidad del gremio y continuar la exigencia de justicia para los mineros asesinados, así como mejores condiciones de seguridad para quienes laboran en esta actividad.





