La investigación en el presunto sitio de exterminio localizado en el poblado de El Arenal, en la zona rural de Acapulco, sumó un nuevo hallazgo: peritos forenses recuperaron más de 150 fragmentos óseos, además de 11 piezas dentales, cuatro falanges y una ojiva.
Los indicios fueron encontrados durante la exploración de un segundo perímetro dentro del terreno, donde previamente ya habían sido localizadas más de 100 piezas y otras evidencias que son analizadas por las autoridades.
De acuerdo con Samantha Valeria Colón Morales, esposa del activista desaparecido del Cecop, Vicente Suástegui Muñoz, los especialistas realizaron la extracción después de que se detectaran restos humanos carbonizados en una de las zonas del predio.
Con esta jornada, suman tres intervenciones en el terreno, cuya superficie supera los 500 metros cuadrados. Desde la semana pasada, en el lugar también han sido asegurados tambos metálicos, prendas de vestir, llantas quemadas y casquillos.
Hasta ahora, las autoridades no han establecido a cuántas personas podrían corresponder los restos recuperados, debido a que será necesario concluir los análisis forenses para obtener información más precisa.
Los estudios de laboratorio permitirán determinar la antigüedad y las características de los fragmentos y demás indicios localizados en las tres áreas que han sido exploradas hasta el momento.
En los trabajos participan elementos de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, binomios caninos, antropólogos y peritos especializados. La actual etapa de búsqueda está prevista para concluir este miércoles.
Sin embargo, ante la extensión del terreno y los hallazgos registrados, Colón Morales adelantó que buscará gestionar nuevas jornadas de exploración para ampliar la investigación y revisar otras zonas del predio.





