El coordinador del programa de energía y cambio climático de Greenpeace México, Pablo Ramírez Granados, llamó a fortalecer las políticas públicas de prevención y adaptación frente al cambio climático, al señalar que Guerrero todavía no presenta su Plan Estatal de Acción Climática, pese a que su elaboración inició el año pasado.
Durante su visita al puerto, el activista explicó que, aunque desde 2013 México cuenta con una legislación en materia de cambio climático que obliga a coordinar acciones entre los tres órdenes de gobierno y a destinar presupuesto para medidas de mitigación y adaptación, el avance en las entidades es desigual. En ese contexto, indicó que Guerrero aún no ha dado a conocer el documento estratégico que establecería rutas claras de actuación ante los impactos ambientales.
Las declaraciones fueron realizadas en el marco del Segundo Festival de Papalotes Monumentales, efectuado en playa Revolcadero, actividad que reunió a cerca de 60 integrantes de la organización, quienes elevaron alrededor de 20 papalotes con figuras de especies marinas emblemáticas. El objetivo, explicó, fue generar conciencia sobre la importancia de proteger los océanos frente a los efectos del calentamiento global.
Ramírez Granados subrayó que los océanos representan una fuente de biodiversidad, sustento económico y parte esencial de la cultura gastronómica del país; sin embargo, enfrentan amenazas crecientes como el aumento de la temperatura del agua, la acidificación y el incremento del nivel del mar.
Advirtió que ciudades costeras como Acapulco se encuentran en una condición de alta vulnerabilidad ante fenómenos hidrometeorológicos cada vez más intensos. Recordó los impactos ocasionados por los huracanes Otis y John, y sostuvo que el cambio climático incrementa tanto la frecuencia como la magnitud de estos eventos.
“Lo que vemos, por ejemplo, es que el estado de Guerrero todavía no tiene su plan de acción climática que se estaba desarrollando desde el año pasado, pero todavía no se presenta”, puntualizó.





